Mallorquín
Pa amb oli
La cena que nadie tiene que cocinar – y aun así todos acaban llenos y felices.
- 15 min
- fácil
El pan cruje bajo el tomate, el aceite llega a los dedos y ya nadie habla.
Lo que necesitáis
1 cuchillo de pan · 1 sartén o rejilla de horno · 2 tablas de madera
Lista de la compra
Todo incluido – hasta la sal. Marcad lo que ya tenéis – el resto os lo llevamos a la finca.
El pescado y el pan os los llevamos frescos el día que cocinéis.
- 500 g Pan rústico
- 480 g Tomates maduros
- 100 ml Aceite de oliva virgen extra
- 160 g Jamón serrano
- 200 g Queso semicurado
- 160 g Aceitunas verdes
- 1 pizca Escamas de sal
Así se hace
- Cortad el pan en rebanadas gruesas y tostadlo – en el horno, en la barbacoa o en la sartén.
- Partid los tomates por la mitad y frotadlos bien sobre el pan hasta que quede rojo.
- Aceite de oliva generoso. Generoso significa: más de lo que estáis pensando.
- Una pizca de sal.
- Jamón, queso y aceitunas en tablas en el centro. Cada uno se prepara el suyo.
Saber de la isla
Así lo hacen los mallorquines
Un fraile mallorquín, Jaume Josep Bernat Martí i Oliver, dejó escrito el pa amb oli por primera vez en el siglo XVIII. En la isla se frota con tomàtiga de ramellet: tomates atados en ramilletes que cuelgan del techo y aguantan todo el invierno. Bon profit.
Para niños
Que los niños froten su propio tomate: cuanto más rojo el pan, mejor. Queso en vez de jamón y olivas sin hueso.
Para las sobras de mañana
Cortad el pan sobrante en dados, tostadlo con aceite y mañana echadlo sobre una ensalada o un gazpacho.
